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LA BUENA MÚSICA ACTIVA LOS CIRCUITOS DE LA DOPAMINA

Núria Estapé i Cot junio 13, 2012 Artículos de opinión, Curiosidades, Eventos y Actividades 2 Comments

En una pieza musical, la combinación entre la novedad y repetición de ritmos y melodías activa poderosamente los centros cerebrales del placer y la recompensa

 El Cosmocaixa, museo de la ciencia de Barcelona, fue ayer (12 de junio de 2012) la sede de la clausura del ciclo de conferencias ‘El cerebro invade la ciudad’ que el ayuntamiento de Barcelona ha organizado con motivo del año de la Neurociencia. Gary Marcus, profesor de psicología, guitarrista y director del centro para la investigación del lenguaje y la música de la Universidad de Nueva York (NYU center for language and music), fue el encargado de clausurar esta serie de conferencias con su charla GUITAR ZERO.

Uno de los objetivos del laboratorio de Marcus es comprender qué tienen en común y en qué difieren lenguaje y música. Los estudios realizados indican que la música que los humanos producimos ni es un instinto ni tiene ningún significado evolutivo: los humanos no hacemos música para aumentar nuestras posibilidades reproductivas ni para defender el territorio. Por el contrario, la música ‘humana’ es fruto de los avances tecnológicos, de la capacidad de nuestra especie por inventar artilugios. “La música es fruto de la ingeniería cultural” afirmó Marcus ayer en su charla. Su objetivo y a la vez su consecuencia , aunque  nosotros no lo sepamos, es que facilita la cohesión social, los lazos de empatía y genera placer.

La idea de que la música es un instinto humano igual que el lenguaje es una hipótesis que barajaron algunos investigadores. Sin embargo, los últimos estudios muestran que en el proceso de adquisición de la música y del lenguaje existen diferencias cruciales que permiten entender, por ejemplo, que el canto de un pájaro es lenguaje para él, aunque sea, quizás, música para nosotros. Es decir, la adquisición de un sonido es únicamente instintivo cuando el cerebro lo acoge y lo procesa sin necesidad de crear circuitos nuevos que movilicen gran cantidad de regiones cerebrales. En los humanos, la adquisición del lenguaje es instintiva, ocurre ante la mera exposición y repetición de sonido, la creación musical, sin embargo, requiere una media de 10.000 horas de entrenamiento.

No existen zonas del cerebro específicamente dedicadas al procesamiento musical. Cuando escuchamos música el cerebro se activa en masa y moviliza áreas y circuitos conocidos por su implicación en otras funciones sensoriales y cognitivas. La corteza auditiva procesa todo tipo de sonidos, la corteza prefrontal y la amígdala, implicadas en multitud de funciones, también aumentan su actividad. A diferencia del lenguaje, el procesamiento de la música no se realiza en zonas cerebrales identificadas. No existe una área de broca o de wernicke para el procesamiento de la música.

 Todo ello indica que nuestra especie produce y escucha música por su poder reforzador. “Los compositores conocen bien el mecanismo, afirmaba ayer Gary Marcus, “un ritmo repetido, monótono y predecible, superpuesto a una melodía nueva, impredecible, es uno de los estímulos liberadores de dopamina más potentes que se conocen”. Es pues, el equilibrio constante entre novedad y repetición, el balance cognitivo que crea y consolida los circuitos cerebrales que procesan los estímulos musicales. Pero, ¿no es este equilibrio, la base de muchos aprendizajes humanos? La pregunta sonó ayer entre el publico entusiasta del Cosmocaixa: en efecto, también maestros, educadores, e incluso arquitectos y artísticas conocen el efecto. El cerebro se alimenta de cambios, variaciones, intercaladas con periodos de calma y repetición. La música es una las creaciones humanas que mejor responde a las necesidades del cerebro.


Nuria Estapé i Cot,
Directora de la Oficina de comunicación de la SENC




Currently there are "2 comments" on this Article:

  1. Noelia Martínez-Molina dice:

    Un post interesante. Esto me recuerda lo que se estuvo comentando en “Music and the Spark of Spontaneity” en el Worl Science Festival de NY.

    Dejo un link con un vídeo de la carhal del neurocientífica Lawrence Parsons de la Universidad de Sheffield (UK): worldsciencefestival.com/events/music_and_the_mind

    Espero que os guste!

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