Home » Destacado » Recent Articles:

Nuevo programa de Neurociencia y Literatura

marzo 3, 2014 Destacado 1 Comment

CIENCIUDADANÍA es un proyecto de divulgación científica desarrollado por OMC Radio que utiliza las herramientas radiofónicas para dar voz a los investigadores y a la ciudadanía en un proceso de transferencia horizontal del conocimiento biomédico. Como radio comunitaria, OMC Radio, además, organiza y realiza diferentes talleres de educación y participación ciudadana, utilizando las diferentes herramientas radiofónicas para el desarrollo y la expresión de ideas y acciones de interés social y educativo en distintos espacios comunitarios.

Escucha Neurizontes 1: La ficción del recuerdo. Neurobiología de la memoria: cienciudadania.blogspot.com.es/

¿Es misógina la ciencia?

El pasado día 13 de Diciembre se publicó en el periódico el Mundo un artículo en el que se describía la desigualdad entre mujeres y hombres en el mundo de la ciencia (ver en: www.elmundo.es/salud/2013/12/13/52a8ba6b61fd3d672c8b457a.html). Según las publicaciones científicas a las que se refería este artículo (y otras que hemos encontrado: ver al final del post) los datos son claros; existe una desigualdad significativa entre hombres y mujeres durante la carrera investigadora (ver al final del post).
Hemos querido preguntar su opinión a algunos de nuestros/as neurocientíficos/as:
1. ¿Como autor/a principal crees que tienes más o menos posibilidades de ser citado/a en una publicación científica de impacto?
Dra. Montesinos-. No creo que el sexo de los autores influya a la hora de citar una publicación. De hecho, ni me lo había planteado.
Dr. Martínez-. No. No creo que hoy en día el género del autor/es de las contribuciones científicas tiene influencia en que se cite el trabajo o no.
Dra. Dierssen-. Aunque en principio no debería ser así, los datos de trabajos científicos (por ejemplo Larivière et al Nature 2013) demuestran los trabajos liderados por mujeres son mucho menos citados por sus colegas. Existen diferentes trabajos que muestran que los hombres publican más trabajos, en promedio, que las mujeres (West et al PlosONE, 2013), la diferencia depende de las áreas de investigación. Las mujeres tienen menos probabilidades de participar en colaboraciones que conduzcan a la publicación y son mucho menos propensas a ser catalogadas como el primero o el último autor en un artículo de investigación en revistas indexadas (West et al PlosONE, 2013).
Dr. De Castro-. Sinceramente, creo que las mismas posibilidades. No creo que nadie mire si el primer autor o el autor principal es hombre o mujer para citarlo más o mejor, o peor. Me temo que hay demasiadas publicaciones que leer, muchas veces es difícil hasta recordar el nombre del autor principal, como para buscar esos detalles. Hay algunos artículos bibliométricos que apuntan a que sí ocurre que los artículos donde el autor principal es una mujer, se citan menos que aquellos en los que lo es un hombre. Veo tan difícil medir el alcance de estos estudios (tentado estoy de diseñar yo cómo poder medirlo, pero… que lo haga quien sepa, no yo). Y, desde luego, si alguien comete un sesgo de este estilo, malo: será que se fija más en “quién hace la Ciencia” que en lo “que dice la Ciencia”. Y entonces el sistema debería quizá plantearse si no sería mejor no contar con sus servicios…

2. En tu campo, ¿crees que a la hora de pedir proyectos estas más o menos favorecido/a por el hecho de ser hombre o mujer? ¿Crees que los hombres reciben más financiación?
Dra. Montesinos-. Según la convocatoria, puedo llegar a estar más favorecida. Por ejemplo, los Proyectos de Excelencia de la Junta de Andalucía tienen en cuenta el sexo del investigador principal (a favor del femenino). También existen convocatorias dirigidas exclusivamente a mujeres, como la de la Fundación L’Oreal (aunque quizás esto sea excepcional). En cuanto a las convocatorias de proyectos que no especifican nada al respecto, nunca me he sentido discriminada por razón de sexo. Tampoco tengo la percepción de obtener menor financiación en comparación con mis colegas masculinos.
Dr. Martínez-. No creo que se favorezca de forma directa a los hombres con respecto a las mujeres. Ahora bien, la situación frecuente es que las mujeres, sobre todo jóvenes, tengan un CV en el que se hace sentir su período de maternidad/es, y suele ser inferior al de los hombres con similar historial de formación. Así y de forma indirecta, si se favorece al hombre a la hora de aplicar los mismos varemos de puntuación de los méritos.
Lo mismo con relación a la financiación, no creo que de forma directa se sesgue la asignación de recursos en relación al género.
Dra. Dierssen-. De hecho de nuevo los datos objetivos son diferentes a las percepciones subjetivas en este terreno. A pesar de que ha habido políticas específicas para evitar el sesgo por género, y de hecho en la normativa europea de muchas convocatorias está el considerar este factor (como medida de corrección del sesgo de género que existe en ciencia y que se ha mantenido, o incluso ha empeorado, a lo largo de los años), las mujeres publican significativamente menos en áreas en las que la investigación requiere financiación más elevada (Duch et el, PlosONE 2012), como la física de alta energía, y ello se ha relacionado con las políticas y procedimientos en materia de financiación (reportado para el NIH por Ley y Hamilton, Science, 2008). En Europa, si analizamos los datos de éxito por género en la convocatoria de ERC de proyectos financiados a instituciones españolas (que no siempre son liderados por investigadores de nacionalidad española), tenemos que desde 2008 al 2014 en la convocatoria de “starting grants” solamente contabilizamos un 27% de proyectos concedidos a mujeres y en los “advanced grants”, el número es aún más bajo, llegando solamente a un 12%.
Dr. De Castro-.Creo que en mi campo se juzga la propuesta y, al menos hasta donde yo he podido deducir (no he estado en paneles de decisión final, hasta ahora), no he visto que una IP vaya a recibir menos dinero que un IP. Hay algunas convocatorias que son exclusivamente para mujeres investigadoras y hay otras en las que se prima el hecho del que el IP sea una mujer o que en la composición haya una adecuada distribución por sexos en la composición de un grupo de investigación. Sobre esto último, es curioso cómo en la mayoría de las convocatorias que he topado, si nos atenemos a la letra de la misma, deberían salir perjudicados grupos en los que haya, por ejemplo, siete mujeres y sólo dos hombres. Y… rara vez hay más hombres que mujeres en un grupo de investigación español, hoy en día. Además, en pocos casos se sopesa cuál es la distribución por sexos de los diversos componentes del grupo (doctores, predocs, técnicos), lo cual siempre me ha chocado. Hago un repaso mental y hay compañeras mías con proyectos mejor financiados que los míos, pero… es simplemente porque su carrera científica es más brillante y su propuesta, seguramente, también lo es. Sigo repasando y veo casos en los que ocurre al revés, en que mi proyecto está mejor financiado y… tampoco veo que sea porque ellas sean mujeres. No: no creo que haya problemas en este sentido en España. Si hay diferencias, éstas no reflejan nada más que conforme se asciende en la pirámide de responsabilidad profesional, disminuye el porcentaje de mujeres: el de licenciadas es mayor que el de doctoras, éste mayor que el de investigadoras en activo y éste mayor que el de IP mujeres.
Respecto a otros países, en 2013 estuve en un comité de uno de los países más potentes de la UE (el más, quizá), que era una convocatoria millonaria específicamente para que mujeres se consolidasen como IPs independientes. En ese panel estábamos hombres y mujeres y sí, discutimos sobre el hecho de la existencia de una convocatoria así, pero estaba claro que los problemas de las mujeres para ascender en Ciencia no estaban ligados a este tipo de problemas, si no a los inherentes a otros aspectos que creo que trataremos más adelante.

3. Según un estudio, a pesar de que el 45% de los estudiantes de doctorado son mujeres sólo un tercio llegan a ser investigadores/as ¿A qué crees que se debe esto? ¿En tu opinión, podría deberse a algún tipo de discriminación?
Dra. Montesinos-. De nuevo, no creo que haya discriminación en general. Por supuesto que existen casos. Uno de los temas sensibles está relacionado con la propia fisiología humana, y es el embarazo. Creo que puedo contar una “anécdota” muy ilustrativa al respecto: hace algo más de un año se incorporó a mi laboratorio una investigadora postdoctoral embarazada en aquel momento de unos 6 meses. Pues bien, recibí comentarios del estilo “¿cómo se te ocurre contratar a una embarazada?”, tanto de colegas masculinos como (más sorprendente) femeninos. Pero aparte de este problema concreto (que desgraciadamente ocurre en todos los ámbitos laborales, no sólo en el científico), creo que la menor representación de las mujeres en la investigación se debe a otras cuestiones, y no a una posible discriminación.
Dr. Martínez-. Creo que se debe a que la mujer elige libremente otras prioridades, que en el mejor de los casos le retrasan algo la evolución de su carrera. Mi diagnóstico de la causa es un sacrificio elegido por la mujer.
No creo que haya discriminación en este aspecto. Al menos los profesores estamos viendo como las aulas están llenas de mujeres y somos testigos de sus capacidades.
Dra. Dierssen-. A pesar de toda una serie de estrategias y políticas dirigidas a reducir las diferencias por género, la realidad es que en los últimos diez años prácticamente no hemos avanzado nada en lo que se refiere a la representación femenina en posiciones de liderazgo científico. Seguimos teniendo muchas jóvenes (aunque no en todas las carreras, ya que, por ejemplo algunas ingenierías o matemáticas siguen siendo mayoritariamente masculinas) en estadios tempranos de la carrera pero muy pocas directoras de programas, o de centros. Esto no se ve únicamente en nuestro país. El número de contratos de científicos o ingenieros sigue siendo el doble en países como EEUU (www.nature.com/news/inequality-quantified-mind-the-gender-gap-1.12550) y en España, a pesar de que el personal femenino en centros de investigación en biomedicina excede al masculino, los varones son los que mayoritariamente ocupan puestos de liderazgo. No solamente esto, sino que aunque la diferencia es menor en ciencia que en otros campos, sigue existiendo una notable diferencia de salario a favor de los varones, que incluso en el sistema público es notable ya que los incentivos o otros acuerdos (asesorías, contratos con empresas etc.) son más numerosos y están mejor pagados en el caso de los varones. Por desgracia, de nuevo los datos hablan (Shen H, Nature 2013).
Dr. De Castro-. Independientemente de que pueda haber lugares en los que haya una discriminación clara, que los habrá, sí creo que hay una circunstancia que puede explicar ese dato: aunque todas esas mujeres que empiezan sus estudios de doctorado puedan/quieran/decidan posponer otras decisiones de tipo personal (básicamente, tener hijos), llega un determinado momento (al final de ese doctorado, tras un periodo de postdoc) en el que una gran mayoría de esas ya doctoras se embarcan en proyectos personales y familiares que, de alguna forma, obligan a levantar el pie del acelerador… Para muchas, esa parada es definitiva, y tras la misma, abandonan la investigación por otro tipo de trabajo que sea, de alguna forma, más compatible con sus tareas como madre. Creo que eso lo hemos experimentado todos y podríamos poner multitud de ejemplos. También de lo contrario: gente que ha podido compatibilizar ambas facetas, que no son excluyentes. Yo he visto, por ejemplo, en Francia cómo casi todas las estudiantes de doctorado tenían su primer hijo durante ese periodo (de media, 5-7 años antes que sus coetáneas españolas, mis compañeras de tesis). Francia no está lejos y una serie de ayudas a la maternidad y/o familia facilitan ese tipo de equilibrio. En países como España compatibilizar ambas cosas de forma efectiva es muy complicado: me atrevería a decir que una heroicidad…
El progreso de la Ciencia y de la técnica, vertiginoso (e in crescendo) complica la cosa de forma definitiva: tras un periodo apartado, ponerse al día científico-tecnológicamente es muy complicado, y muchas veces, sin esa actualización, los proyectos se ven afectados gravemente. Recuerdo una profesora mía que, tras ocho años de parada para tener a sus hijos y educarlos, reemprendió una exitosa carrera científica, muy productiva hasta su jubilación: aquello era en Francia y su marido también era un investigador científico. Ella misma nos decía que su parón materno-familiar ocurrió cuando la ciencia avanzaba de una forma más lenta, más concienzuda, donde los cambios tecnológicos eran menores, de forma que ella misma pensaba que hacer algo así en los albores del siglo XX hubiera sido imposible. Imposible, no sé, pero desde luego, quien no quiera ver el sobre-esfuerzo, la sobrecarga que conlleva (a todos, pero especialmente a las mujeres) el poder formar una familia y mantener el nivel (o la progresión) en una carrera investigadora, es evidente.
De ahí que todas las medidas que se puedan articular para evitar la “huida” de las mujeres de la investigación tras doctorarse, son tan necesarias, desde mi punto de vista. Eso, por parte del sistema de I+D+i nacional y, por supuesto, de las diversas instituciones internacionales.
Otras cuestiones pueden, indirectamente, estar influyendo en esto, también. La primera es el diseño de nuestra sociedad, y quiero fijarme en la sociedad española: la investigación es una heroicidad per sé, no es una actividad reconocida por el propio sistema, ni por el establishment, y, de alguna forma, parece que los científicos deberíamos hacerlo todo por amor al arte, estar inclusive agradecidos por hacer algo que nos gusta, ser ricos o… de todo un poco… De ahí que, si son muchos los que dejan la investigación tras unos años, cuando se es mujer el caso sea especialmente dramático: aunque cuando diga a cualquiera que ella se dedica a la investigación, casi todo el mundo le diga que qué bonito, que qué suerte, que qué fascinante, cuando su marido y ella se planteen que la guardería de un hijo puede costarle la mitad (a veces más) de su salario como investigador, es muy fácil que éste le diga que “para eso, quédate en casa” o la induzca a buscar otro trabajo que, de acuerdo con el grado de cualificación y competencia alcanzado, le reporte un mayor beneficio de orden directamente económico o de la razón salario/tiempo libre/beneficios indirectos. No digo que no pueda pasar lo opuesto, cuando el científico es él y la mujer es la que tiene otro empleo, digamos, “más habitual”: seguro que también pasa, pero en grado menor que el opuesto… o el concurrente, cuando ambos en la pareja se dediquen a la investigación científica. Obviamente, en aquellos sistemas nacionales en los que la I+D+i es verdaderamente importante, donde los diseños son mucho más elaborados que en España, donde el nivel de exigencia es mayor y las remuneraciones acordes, quizás lo importante en esa pareja será “quien llegue a serlo”, porque el grado de recompensa laboral y social sólo lo puede alcanzar el más preparado y más productivo, no “el que esté”, “el que toque” o “el que más resista o no sepa/quiera hacer algo más”. Veo cómo en Gran Bretaña, algunas investigadoras que conozco (y no forzosamente investigadoras top todas ellas), al haber desarrollado una buena carrera investigadora, acaba siendo la persona que tiene mejor empleo y, de alguna forma, aquella alrededor de la que se articula la familia. Quizá eso tenga que ver también con la educación, en general, y que eso pasase en Gran Bretaña más fácilmente que lo que podría ocurrir en España, pero no podemos hacer el experimento: las observaciones las tenemos que hacer con los mimbres que tenemos a mano. De hecho, la sensación que tengo es que en Francia, quizás, la presión para una investigadora y, desde luego, para una IP creo que quizá sea mayor que aquí: al menos esa es la sensación que he tenido, trabajando en los dos sistemas muchos años ya. A manera de apunte, añadiré que, hasta la fecha, he tenido diez estudiantes de doctorado conmigo: nueve mujeres y un solo hombre. Seis de ellos han defendido su tesis doctoral conmigo, finalmente, y dos más (chicas) las han defendido en otros laboratorios. Dos más están actualmente en curso (chicas, también). De los seis que han defendido su tesis bajo mi dirección, cinco trabajan como postdocs (dos en el extranjero, otra en un potente instituto español, otras dos en mi grupo) y sólo una persona está apartada de la investigación, aunque sea momentáneamente y… sí, es una mujer. Si me pregunta alguien cuántas de esas seis personas (ocho, con las dos chicas a las que estoy dirigiendo su tesis ahora) son válidas para trabajar en investigación, diría que casi todas (no todas); si lo que se me pregunta es cuántas no quieren ser IPs (porque me lo han dicho) o no considero que pudieran serlo de forma fructífera, diría que seis de ocho; y los que sí querrían llevar una carrera investigadora potente, sin ponerle puertas al campo, diría que sólo dos de esos ocho doctores y… sí, el único doctor está entre esos dos… Pero vamos, en mi vida me he equivocado muchas veces y lo que escribo hoy, 16 de enero de 2014, no tiene por qué no ser otra equivocación más… eso sí, espero que para bien.
La otra causa es del sistema científico en sí mismo, de la forma en la que tiene la Ciencia de avanzar hoy en día, cómo está diseñada. Al descansar toda evaluación objetiva en criterios de productividad groseros (número de publicaciones, índice de impacto, etc.), quizá porque no haya otro modo, existe una gran presión sobre los investigadores. Casi nadie podría permitirse el lujo de emplear cinco o seis años de estancia postdoctoral, por ejemplo, sin publicar nada para, de la forma que sea, completar su formación y dar un salto cualitativo hacia adelante que pudiese abrir un nuevo campo o transformar decisivamente el existente: ese doctor perdería comba en la obtención de becas, contratos, etc., y no digamos cómo se vería ante una agencia de evaluación a la que quiere presentar una propuesta… Ese diseño, que casi nunca entra en la máxima finura del análisis y de la selección entre candidatos a un puesto o entre propuestas concurrentes a una misma convocatoria, obliga a publicar mucho, publicar en revistas de alto impacto, hacerlo sin descanso, sin periodos de vacío… Y chocamos con lo expuesto más arriba… En este sentido, sin quererlo, quizás, el diseño se torna “misógino” (aunque creo que el término está mal utilizado en este cuestionario; es más, casi nadie sabe cuál es el significado real de “misógino” y “misoginia” y animo a indagar en fuentes doctas sobre el término a quien le pueda interesar esta disquisición).
Sin embargo, quisiera llamar la atención sobre mi experiencia personal al respecto de algo: ¿le interesaría al lector la cantidad de veces que en mi institución me han endilgado alguna tarea, de mayor o menos calado, con la muletilla de “tú que estás soltero y puedes…”? Han sido muchas. Eso sí, curiosamente, siempre han supuesto tareas con carga de trabajo sobreañadida… y sin recompensa económica: para aquellas pocas cosas en las que había un estipendio de por medio, por módico que fuera, esa muletilla o similares nunca se han esgrimido en la disputa por quedar encargado de ese cometido, disputa que, por lo general, se ha tornado fiera…
4. ¿Cuáles crees que podrían ser las causas de la menor representación de mujeres en el mundo científico? ¿Esto es así en tu especialidad?
Dra. Montesinos-. Mi opinión es que las mujeres abandonan la carrera científica en mayor proporción que los hombres, por diversos factores más relacionados con decisiones de tipo personal. Tengo la impresión de que el número de mujeres que hacen la tesis doctoral es igual o mayor que el de hombres. Pero luego muchas mujeres van abandonando, frecuentemente por motivos de familia o pareja que pueden pesar más en un momento determinado de la vida. Por ejemplo, tengo muchos amigos que se fueron de postdoc o decidieron establecer su laboratorio en tal o cual sitio, y sus parejas le siguieron, aun no dedicándose a la ciencia. Sólo recuerdo a una amiga con pareja no científica que “consiguió llevárselo” a USA. Todavía nos preguntamos cómo lo hizo…
Si estas diferencias entre hombres y mujeres son culturales, hormonales o dependen de nuestros diferentes circuitos neuronales está por ver, pero sinceramente creo que la ciencia es probablemente el menos misógino de los posibles escenarios laborales.
Dr. Martínez-. Me mantengo en lo expuesto. Las causas son derivadas del carácter femenino y sus prioridades. Tendríamos que ver si hay diferencias claras cuando el colectivo femenino se encuadra en las mujeres solteras y/o sin hijos. Imagino que al equilibrar el tiempo y la intensidad de dedicación al trabajo científico los resultados serán iguales, si no mejores!!
El único aspecto discriminativo que encuentro es también de índole personal, y es que los hombres no asumimos parte este coste, como podría ser el desarrollo de mecanismos que equilibren este aspecto y, lo que me parece más importante, compensando con mayor dedicación a la familia.
Dra. Dierssen-. Nos enfrentamos a un problema en el que confluyen diferentes factores: por un lado, como se ha comentado, factores personales. Diferentes estudios atribuyen en parte el bajo número de mujeres en ciencia al impacto de esta profesión en la vida familiar (hijos, movilidad etc. (ver Van Ander 2004, por ejemplo), lo cual tiene una influencia negativa desproporcionada en la incorporación de las mujeres en la ciencia de excelencia, el liderazgo o la política científica. Sin embargo, cuando se analiza cómo los hombres y las mujeres científicos en diferentes momentos de su carrera, valoran el impacto de la ciencia en la vida familiar, se demuestran que éste no es sólo problema de la mujer sino que tener menos hijos de los deseados produce mayor insatisfacción en los hombres que en las mujeres y ésta está relacionada con la satisfacción con la carrera científica. De hecho, a diferencia de lo que sucedía hace unos años, los factores familiares impiden a jóvenes científicos con talento de ambos sexos continuar con su carrera investigadora (ver Howard Ecklund y Lincon, 2011). Por otra parte hay una serie de sesgos no conscientes, por ejemplo a la hora de escribir los anuncios de posiciones en laboratorios o a la hora de seleccionar candidatos. Así, se ha demostrado que tanto mujeres como varones escogen con más probabilidad, frente a un currículo idéntico, a un varón que a una mujer, y consideran que debe tener un sueldo más elevado (ver por ejemplo Moss-Racusin et al PNAS 2012). Ello de nuevo se debe a muchos factores, algunos de los cuales se han mencionado antes, y otros como la visibilidad de las mujeres. Basta explorar el número de mujeres que han sido invitadas a dar una charla plenaria en los últimos cinco años en FENS o en SENC por tomar dos ejemplos directamente relacionados con nosotros. En FENS 2012 por ejemplo, de 9 sesiones plenarias solamente hubo dos mujeres, y recuerdo que en la primera ronda de votaciones no había ninguna. En lo que se refiere al acceso a posiciones de liderazgo más específicamente, otro de los factores que puede ser determinante es el estilo de liderazgo, que es completamente diferente en los varones y en las mujeres. Existen trabajos que sugieren que el estilo predominante de liderazgo se asocia de hecho con niveles elevados de testosterona y niveles más bajos de cortisol (Carney et al 2010). En fin, creo que nuestro mayor problema es que, debido a que durante unos años se implementaron una serie de acciones a favor de la incorporación de la mujer en el mundo laboral (y científico por extensión) y que realmente las condiciones laborales y la participación del hombre en las obligaciones familiares ha cambiado notablemente, pensamos que ya está todo hecho y que ahora si las mujeres no se incorporan en condiciones de igualdad es porque “no quieren”. Sin embargo, los trabajos que he mencionado y muchos más demuestran que existen discriminaciones sutiles que de hecho están impidiendo que las mujeres puedan asumir retos en términos de carrera científica o liderazgo fundamentalmente porque hay escollos objetivos insalvables, porque son subconscientes. Esperemos que la lectura de artículos como los que he mencionado y la observación de los datos objetivos permitan que todos nos hagamos conscientes de la situación, porque el mayor problema para encontrar la solución es creer que “el problema no existe”.
Dr. De Castro-. Creo que todo lo anteriormente expuesto puede dar una idea de esas causas. No quiero extenderme más (creo que ya lo he hecho bastante…) pero, aparte de lo que podríamos denominar la “complicación biológico-familiar”, que es evidente, el resto de causas no deberían ser causas directas, pero me temo que puedan verse afectadas indirectamente por la anterior.
Aún así, creo que en mi especialidad (neurociencias) y en España, el número de mujeres IP es mayor que en otros campos, creciente y, quizás, también mayor que en las neurociencias de otros países de nuestro entorno o líderes en el mundo, incluyendo USA y Japón.

Muchas gracias por participar a la Dra. María Luz Montesinos (Universidad de Sevilla), al Dr. Salvador Martínez Salvador (Instituto de Neurociencias de Alicante), a la Dra. Mara Dierssen, Presidenta de la SENC (Centro de Regulación Genómica en Barcelona) y al Dr. Fernando De Castro (Hospital Nacional de Parapléjicos en Toledo).
Nos gustaría saber tu opinión al respecto, así que os animamos a participar!
Os dejamos este comentario reciente en la revista Nature:
“[…] time spent on active research should be incorporated into assessments of research productivity. This would provide a fairer comparison for researchers who take parental leave or who have other caring duties or high teaching loads, and would reduce the pressure on those scientists […].(Cameron et al., 2014)
Más información de interés:
scx.sagepub.com/content/35/5/603.abstract
www.nature.com/news/bibliometrics-global-gender-disparities-in-science-1.14321#/b7
online.liebertpub.com/doi/abs/10.1089/jwh.2005.14.684
www.pnas.org/content/109/41/16474
www.nature.com/news/inequality-quantified-mind-the-gender-gap-1.12550
www.plosone.org/article/info%3Adoi%2F10.1371%2Fjournal.pone.0022590
www.the-scientist.com/?articles.view/articleNo/29068/title/Are-Women-Better-PIs-/
www.nature.com/nature/journal/v505/n7482/full/505160b.html
www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23251502
www.plosone.org/article/info%3Adoi%2F10.1371%2Fjournal.pone.0066212

¿HA DESCARRILADO EL TREN DE LA CIENCIA?

world-globe_full

Juan Nàcher. Dpto de Biología Celular, Universitat de València. 

Hace unas semanas cayeron en mis manos dos artículos, uno del Los Angeles Times y otro del The Economist, que, con dramáticos titulares, cuestionaban seriamente la eficacia del actual sistema de ciencia básica. Alertaban sobre el tremendo impacto económico que dicha situación provoca sobre industrias basadas en el conocimiento que genera este tipo de ciencia. Las malas noticias afectan especialmente a la Biomedicina y, por supuesto, también  a la Neurociencia. Esta impresión sobre el “descarrilamiento” del conocimiento científico está basada en recientes estudios que han demostrado que una parte importante de los resultados científicos publicados no pueden ser replicados o contienen  importantes errores metodológicos que ponen en duda su veracidad. Los ejemplos más conocidos son los realizados sobre artículos muy relevantes en la investigación del cáncer, promovidos por compañías farmacéuticas tan importantes como Amgen o Bayer, los cuales demuestran que sólo una pequeña fracción de los experimentos se pudieron replicar. La Neurociencia no es ajena a estos fracasos: Por ejemplo, se han publicado más de 500 estrategias terapéuticas que parecen funcionar en modelos animales de accidente cerebrovascular, sin embargo hasta la fecha sólo 2 de ellas han probado su efectividad en pacientes, a pesar de que muchas de estas estrategias entraron en ensayos clínicos.

El sistema de financiación que sustenta la ciencia básica no prima en absoluto en la actualidad la replicación de experimentos. La necesidad de financiar sobre todo aproximaciones novedosas a determinados problemas, en agencias de todo el mundo, obliga a soslayar estudios que intenten replicar y aportar solidez a estudios anteriores. De la misma manera, los procesos de evaluación de la actividad científica para examinar la capacidad de los investigadores y promover su carrera tienen un efecto similar sobre los estudios replicativos. Es necesario por tanto un esfuerzo conjunto de los investigadores, las agencias que los financian y los evalúan, y de los editores de las revistas que publican sus resultados para promover la replicación de experimentos. Nuevas iniciativas, como la “Reproducibility initiative” (www.scienceexchange.com/reproducibility), la inclusión de secciones para réplicas de experimentos en algunas revistas (pps.sagepub.com), la posibilidad de añadir comentarios a trabajos publicados como se pretende en revistas como Frontiers (www.frontiersin.org) o en la iniciativa de Pubmed Commons (www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmedcommons), pueden ser alternativas viables, pero no están testadas suficientemente aún.

¿Pero, por qué fallan las reproducciones de experimentos previos? Existe amplia evidencia de errores metodológicos en una gran parte de los artículos científicos publicados. De estos errores, uno de los más frecuentes es la realización de experimentos sin que el investigador encargado de desarrollarlos sea ciego a los diferentes grupos controles y experimentales. Además, muchos experimentos tampoco tienen una correcta distribución aleatoria de los sujetos, ni una correcta estimación previa del número de sujetos necesarios en cada grupo para obtener resultados estadísticamente satisfactorios. El tratamiento de los datos producidos en los experimentos también es motivo de preocupación, dado que muchos estudios excluyen arbitrariamente conjuntos de datos o los seleccionan en base a experimentos “a posteriori”. La realización de réplicas o pseudoréplicas en un estudio, que podría aumentar su solidez, tampoco es una práctica habitual. Además, parece claro que la elección de los métodos de análisis estadístico no es la más adecuada en gran parte de los estudios publicados. La Neurociencia también sufre estos problemas: Por ejemplo, una revisión sistemática de estudios en modelos animales sobre una molécula con potencial terapéutico para los accidentes cerebrovasculares, reveló que las publicaciones que contenían deficiencias como las descritos anteriormente, mostraban efectos del fármaco significativamente menores que los estudios que no las presentaban. Los estudios clínicos llevan largo tiempo siguiendo un riguroso control de su metodología que tiene como base el reglamento denominado CONSORT. Éste es el estándar que siguen los investigadores y que también ha sido adoptado por muchas agencias de financiación y revistas de investigación clínica. Un reglamento similar sería deseable para la investigación básica y, de hecho, en este sentido algunas revistas, como las del grupo Nature, ya cuentan con un listado de puntos que los estudios deben cumplir para ser considerados para su publicación. De el mismo modo algunas asociaciones ligadas a comunidades de pacientes (algunas de enfermedades del sistema nervioso) han adoptado reglamentos similares para financiar estudios generales y específicamente para estudios en modelos animales.

Otro de los problemas de los que adolecen frecuentemente las publicaciones científicas básicas es de deficiencias en la comunicación de los resultados o el diseño experimental utilizado. Esto redunda en la incapacidad de reproducirlos, no sólo para confirmarlos, sino para construir sobre ellos nuevos experimentos que expandan el conocimiento. De nuevo la Neurociencia no es una excepción: El análisis de centenares de estudios publicados acerca de enfermedades que afectan al sistema nervioso, como el Parkinson, los accidentes cerebrovasculares o la esclerosis múltiple, han puesto de manifiesto deficiencias en la comunicación de parámetros metodológicos clave para la réplica de experimentos. Ciertamente también la obligación de suministrar a la comunidad científica los datos crudos de los experimentos cuando se publica un trabajo ayudaría mucho a la transparencia. Algunas organizaciones están creando bases de datos abiertas con los resultados crudos de los proyectos que financian (véase como ejemplo www.stanleyresearch.org).

Otro punto importante es la virtual ausencia de publicaciones de resultados negativos. Éstos no contribuyen a impulsar la carrera investigadora o su financiación, de modo que usualmente permanecen “ad eternum” en un cajón del laboratorio. Consecuentemente, se provoca que otros científicos transiten por vías que ya ha sido demostrado que llevan al fracaso. La implicación de agencias, editores y científicos es necesaria para fomentar la difusión de estos resultados. Iniciativas como el Journal of Biomedical Negative Results (www.jnrbm.com) o las bases de datos negativos parecen interesantes, pero dudo que sean la respuesta.

¿Somos los científicos culpables de este fracaso? La respuesta es, por desgracia, sí; aunque es verdad que no estamos solos en este jardín en que nos hemos metido. El artículo que mencionaba de The Economist citaba a Brian Nosek, un psicólogo de la Universidad de Virginia apabullado por los frecuentes errores en las publicaciones científicas: “El problema es que no hay un coste por hacer las cosas de manera equivocada, el coste es no conseguir publicarlas”.  Más claro, agua. Hasta que este escenario no cambie sustancialmente, difícilmente mejoraremos. Creo que no hay dudas sobre la honestidad de la gran mayoría de los científicos. En gran medida nuestros problemas se generan por errores en el proceso de revisión de los trabajos científicos previa a su publicación. Muchas veces no ponemos el suficiente celo en el escrutinio de los trabajos que evaluamos. Es cierto que esto puede ser debido en parte a que éste no es un trabajo por el que se nos pague directamente y que hacemos muchas veces por un sentido de obligación profesional. Así, es muchas veces inevitable evaluar sin un profundo interés y dedicación, lo cual favorece que estudios con errores varios vean la luz en el paraíso de la publicación. Otra cuestión que nos compete directamente tiene que ver con nuestra formación. Tenemos la obligación de formar científicos competentes en el diseño y la comunicación de experimentos y este esfuerzo debe ser continuado, desde las fases predoctorales a las sénior.

En fin, nos queda un largo camino por recorrer, que debemos hacer todos los implicados directa o indirectamente en la ciencia cogidos de la mano. El lugar donde estamos ahora nos hace perder recursos valiosísimos intelectuales y económicos, que bien utilizados podrían aumentar mucho más el beneficio que la ciencia puede rendir a la sociedad.

Una versión ampliada y más detallada de este artículo se puede encontrar en www.neuronblog.blogspot.com

 

Juan Nàcher. Dpto de Biología Celular, Universitat de València.

twitter.com/neuronacher

www.uv.es/nacherlb; www.neuronblog.blogspot.com

Referencias

www.economist.com/news/briefing/21588057-scientists-think-science-self-correcting-alarming-degree-it-not-trouble

 

www.latimes.com/business/la-fi-hiltzik-20131027,0,1228881.column

 

www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23060188

 

www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20361022

 

www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20361020

 

www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22078756

 

www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23571845

 

La FJI/Precarios presenta el nuevo Informe sobre la Carrera Investigadora 2013

noviembre 22, 2013 Destacado, Interesante No Comments
La Federación de Jóvenes Investigadores-Precarios (FJI-Precarios) ha dado a conocer el Informe sobre la Carrera Investigadora 2013 (precarios.org/Informe+Carrera+Investigadora+2013). Se trata de un documento donde se analizan en profundidad las trabas que impiden a los jóvenes investigadores españoles planificar una buena carrera como profesionales de I+D. Igualmente, el documento propone numerosas recomendaciones a medio y largo plazo para paliar los males endémicos que sufre nuestro sistema de I+D y para impulsar un salto de calidad en las diferentes etapas de la carrera investigadora en universidades y centros de investigación españoles.
En la primera parte del documento se exponen los principales problemas a los que actualmente se enfrenta un investigador a lo largo de su carrera científica, desde su etapa predoctoral hasta ser investigador principal. Cada uno de estos problemas está ampliamente desarrollado y se proponen posibles soluciones al mismo. En la segunda parte del documento todas las soluciones se reúnen en la propuesta de un nuevo modelo de carrera investigadora en el cual se da prioridad a la experiencia y a los logros científicos del investigador.

En los enlaces podrás descargarte ambas partes del documento. Puedes dar tu opinión al respecto en los comentarios del blog y en la página de la FJI (www.precarios.org).

Manteniendo viva la historia de la neurociencia

retrato de Sherrington 2



Una caja con preparaciones histológicas perteneciente a Sir Charles Sherrington (1857-1952) ha motivado un ambicioso proyecto para salvaguardar y mantener viva la historia de la neurociencia.

Los investigadores Dr Richard E. Brown y Dr Zoltan Molnar no han escatimado esfuerzos para reunir en la web history.medsci.ox.ac.uk , un archivo digital de objetos, imágenes y preparaciones histológicas y seminarios accesibles al público.

El objetivo es que cualquier estudiante, científico o docente tenga acceso al material para que pueda incorporar la historia de la neurociencia en la docencia y en la investigación.

Charles Sherrington y su caja de tesoros

Sir Charles Sherrington (1857-1952)  ganó el premio Nobel junto con Edgar Douglas Adrian en 1932 por su trabajo acerca del funcionamiento de las neuronas.  Los hallazgos y los avances conceptuales de Sherrington, uno de los padres de la fisiología moderna, son numerosos. Se centró en el estudio de la medula espinal, desgranando los principios por los que se rigen los reflejos espinales, el sistema propioceptivo y la coordinación motora.

 

Caja con preparaciones histológicas pertenecientes a Sir Charles Sherrington

Caja con preparaciones histológicas pertenecientes a Sir Charles Sherrington, conservada en Oxford desde 1936

Cuando Sherrington se jubiló de su puesto en el departamento de fisiología en Oxford en 1936 dejó allí una caja con sus preparaciones histológicas. Gracias a la gran calidad histológica y a las notas escritas sobre los portaobjetos, los científicos Dr Zoltan Molnar y Dr Richard E. Brown han podido descifrar y recuperar hoy el significado de cada preparación.

Inicialmente, los investigadores empezaron a analizar el contenido de la caja, esperando encontrar sólo preparaciones para material docente, sin embargo lo que hallaron superó todas sus expectativas.

Entre los portaobjetos había material usado en docencia pero también en investigación, preparaciones pertenecientes a otros investigadores destacados de la época Ruffini, Fritsch y Ramón y Cajal. Y la guinda del pastel, las preparaciones originales sobre las que Sherrington hizo sus descubrimientos.

La mayoría de los datos originales que han dado lugar a descubrimientos en neurociencia no se han conservado, haciendo que este material sea aún más excepcional.

A través de los 386 portaobjetos conservados los investigadores han podido reconstruir la trayectoria profesional e investigadora de Sherrington. Esta labor se ha plasmado en el artículo “Insights into the life and work of Sir Charles Sherrington” publicado en 2010 en Nature Review Neuroscience.

Nervesx40001

Nerviosx40001
Detalle de una de las preparaciones histológicas pertenecientes a Sir Charles Sherrington

Usar el material docente e investigador de Sherrington, un privilegio al alcance de todos

El equipo de investigadores ha querido ir un paso más allá escaneando a máxima resolución los portaobjetos con el objetivo de hacer un archivo digital accesible al público que pudiera utilizarse tanto en docencia como en investigación.

Después de publicar el artículo, empezamos a trabajar en maneras en las que las preparaciones histológicas pudieran ser accesibles tanto a profesores como a estudiantes de todo el mundo. El Dr Molnar implicó a sus colegas Damion Young y Jon Mason para que fotografiaran y escanearan algunas de estos portaobjetos usando un programa llamado Zoomify, que permite que al usuario observar estas preparaciones de 1890 a 1935 como si estuvieran bajo un microscopio moderno (history.medsci.ox.ac.uk/slides/)”, explica el Dr Richard E. Brown.

Golgi Parks Cerebellum Cat x20001

Cerebelo de gatox20001
Detalle de una de las preparaciones histológicas pertenecientes a Sir Charles Sherrington

Cómo surgió la iniciativa de salvar la historia de la neurociencia

El Dr Richard E. Brown explica cómo surgió la idea para este proyecto:

Nuestro proyecto sobre la historia de la neurociencia en Oxford comenzó cuando conocí al Dr Zoltan Molnar en una cena en St John´s College en Oxford en 2009. Ambos estábamos interesados en la historia de la neurociencia. Yo había escrito un artículo sobre Donald Hebb en Nature Reviews Neuroscience (The legacy of Donald O. Hebb: more than the Hebb synapse.  Nat Rev Neurosci. 2003 Dec;4(12):1013-9.) y el Dr Molnar había escrito un artículo sobre Thomas Willis en la misma revista (Thomas Willis (1621-1675), the founder of clinical neuroscience. Nature Reviews Neuroscience 5, 329-335, April 2004)”.

El Dr Molnar me contó que en su laboratorio conservaba una caja con preparaciones neuroanatómicas pertenecientes a Sherrington. Estuvimos analizando el contenido de la caja y decidimos escribir un artículo acerca de la vida y el trabajo de Sherrington (Molnár Z, Brown RE.  Insights into the life and work of Sir Charles Sherrington.  Nat Rev Neurosci. 2010 Jun;11(6):429-36.)”

Cervical cord adult cat 8 Cajal x10001

Médula espinal del gato adultox10001
Detalle de una de la preparaciones histológicas perteneciente a Sir Charles Sherrington

El futuro del proyecto de recuperación de material histórico

El Dr Richard E. Brown detalla los objetivos futuros del proyecto:“Hemos expandido nuestro proyecto sobre la recuperación de material histórico de dos maneras. Primero, hemos colgado seminarios sobre la historia de la neurociencia en la web. Estas son accesibles al público y se pueden ver en history.medsci.ox.ac.uk/seminars/

 En segundo lugar, hemos comenzado a hacer fotografías en tres dimensiones de instrumentos utilizados a lo largo de la historia de la neurociencia. Ahora estamos realizando la documentación de estos objetos history.medsci.ox.ac.uk/360objects/

“A lo largo del próximo año iremos añadiendo en la web más material de la historia de la neurociencia que se encuentra en Oxford y más seminarios. Esta web se integrará junto a otras webs con contenido de historia de las ciencias biomédicas”.

Médula espinalx40002

Médula espinalx40002
Detalle de una de las preparaciones histológicas pertenecientes a Sir Charles Sherrington

No sigas las huellas de los antiguos, busca lo que ellos buscaron

La cita del poeta japonés Matsuo Bashô (1644-1694) “No sigas las huellas de los antiguos, busca lo que ellos buscaron” ejemplifica bien la diferencia entre seguir a la autoridad de una disciplina o tomar ventaja de sus avances conceptuales y experimentales para abordar problemas.

Resulta realmente inspirador y emocionante ver, desde un microscopio virtual, las preparaciones sobre las que Sherrington hizo sus descubrimientos. Repasar la evidencia sobre la que se sustentan sus teorías y hallazgos, hace que su legado siga vivo.

Hemos heredado los frutos de más de un siglo de revolución en el conocimiento sobre el cerebro. Merece la pena conocer el pasado en neurociencia entender cuáles fueron los hallazgos, las metodologías y los planteamientos para abordar los problemas que tenemos hoy. El esfuerzo dedicado a distintas cuestiones científicas es intermitente, sujeto a modas y condicionada por la financiación invertida en cada época. Temas que hoy son marginales pueden guardar las claves para un avance fundamental.

Cada institución científica alberga material en los laboratorios y despachos que a fuerza de verlo cada día, pasa inadvertido. Material que posiblemente tenga un valor histórico que merezca la pena conservar y redescubrir.

Gracias a iniciativas de recuperación de material histórico como las del Dr Molnar y del Dr Brown, estos objetos no se perderán. Ojalá su ejemplo sirva para inspirar proyectos parecidos en el futuro.  

Alena Sim defendiendo su póster en el congreso de The British Neuroscience Association 2013

Alena Sim defendiendo su póster en el congreso de The British Neuroscience Association 2013

Agradecimientos

Querría agradecer y felicitar al equipo detrás del proyecto “The living History of neuroscience”. Al Dr Richard E. Brown por compartir su experiencia durante el desarrollo del proyecto, por su disposición, su entrega y entusiamo que son contagiosos. Al Dr Zoltan Molnar por compartir las fotografías que tomó personalmente de las preparaciones histológicas. A Alena Sim por su explicación detallada del proyecto en el congreso de British Neuroscience Association 2013. A Jon Mason por facilitar el acceso al contenido fotográfico de la web history.medsci.ox.ac.uk. Sin su colaboración este artículo no hubiera sido posible.

* Todas las imágenes que se publican en esta entrada o bien son de acceso al público o bien se han sido obtenidas con permiso de los autores de las mismas.

Referencias

 Molnar Z and Brown R.E. “Insights into the life and work of Sir Charles Sherrington” Nat Rev Neurosci 11, 2010

Pearce JM, “Sir Charles Scott Sherrington (1857-1952) and the synapse” J Neurol Neurosurg Psychiatry. 2004 Apr;75 (4):544

Young JZ. “A visit to Sir Charles Sherrington” Med Hist.1975 Oct;19(4):393-5

From Nobel Lectures, Physiology or Medicine 1922-1941, Elsevier Publishing Company, Amsterdam, 1965

Seminario online impartido por el Dr Zoltan Molnar “Sherrington´s Box of Wonders”  de la página web: history.medsci.ox.ac.uk/seminars

 

 

 

 

 

 

 

ILUSIONES, nuevo número de la colección Cuadernos de Mente y Cerebro

octubre 26, 2012 Curiosidades, Destacado No Comments

Sombras que aparecen y desaparecen, líneas impresas que se mueven, círculos quietos que no paran de rotar, rostros que sonríen a la vez que expresan amenaza. El tercer número de CUADERNOS DE MENTE Y CEREBRO propone a los lectores ilusiones visuales y ópticas acompañadas de sus respectivas explicaciones.

¿Por qué parece más real un rectángulo imaginario que otro bien trazado? El cerebro nos incita a ver cosas que no son, nos oculta cosas perfectamente visibles o nos instiga a percibir más real la ficción que la mismísima realidad. En definitiva, nos engaña. El nuevo número de la serie Cuadernos incluye artículos de Valayanur S. Ramachandran y Diane Rogers-Ramachandran, del Centro para el Cerebro y la Cognición de la Universidad de California de San Diego, así como de Susana Martínez-Conde y Stephen L. Macknik, del Instituto Neurológico Barrow en Phoenix, entre otros reconocidos neurocientíficos, para desentrañar el modo en que el encéfalo permite y se encarga de que sucedan esas ilusiones. El contenido del monográfico se divide en tres apartados: Visión y cerebro, Movimiento y ambigu?edad, y El ojo del espectador.

Visión y cerebro
Esta sección reúne diez artículos sobre el modo en que el cerebro permite ver aquello que no existe. Es el caso de coloraciones que no hay, puntos que centellean pero que no están y figuras imaginarias efímeras.

Movimiento y ambigu?edad
El cerebro crea movimiento en objetos estáticos si se dan las circunstancias adecuadas, y aunque detesta la ambigu?edad es capaz de sentirse atraído por las imágenes contradictorias, como sucede con las ilustraciones biestables. Este apartado explica las teorías principales sobre la percepción visual en los humanos, además de otras curiosidades científicas.

… Continue Reading

Jornadas de investigación en biomedicina: la neurociencia toma protagonismo

La neurociencia tendrá un lugar destacado en las jornadas. Si os interesa participar, el plazo de inscripción termina el 24 de septiembre

 En un lugar de la Mancha, cuyo nombre es Albacete, se vienen celebrando desde hace ya nueve años las llamadas Jornadas de Jóvenes Investigadores. Éstas, como de costumbre, se desarrollarán en la Facultad de Medicina de Albacete durante los días 4 y 5 de Octubre de 2012.

A pesar del desfavorable contexto económico de los últimos años, esta reunión científica continúa congregando numerosos investigadores noveles de toda España (principalmente residentes y becarios pre- y postdoctorales) que trabajan en las áreas de la Neurociencia y Biomedicina en general. Constituye una plataforma idónea diseñada por y para los investigadores en formación, algo inusual en la organización y desarrollo de este tipo de eventos.

Durante dos días muy intensos, en un ambiente totalmente jovial y distendido, tenemos la oportunidad de debatir nuestros hallazgos con otros colegas, así como con un exquisito elenco de investigadores senior (algunos de los cuales han sido premiados con el Príncipe de Asturias, Jaume I, etc). Además, fomentamos laparticipación externa mediante el alojamiento en casas de otros becarios de la ciudad (programa Becario Solidario) y el abaratamiento de los billetes de tren (hasta un 30% de descuento).

Desde la Organización de las Jornadas, te animamos participar y consultar la web del congreso: ixjornadasajiab.wordpress.com/. El plazo de inscripción y envío de comunicaciones termina el 24 de Septiembre de 2012.

¡No dejes pasar esta oportunidad única, anímate y participa!

Autor: Nicanor Morales-Delgado, PhD

NEUROPOSTDOCS POR EL MUNDO: Sandra Jurado Sánchez.

world-globe_full

Serie NEUROPOSTDOCS POR EL MUNDO
Sandra Jurado Sánchez , Stanford University (EE.UU.)


1. ¿Dónde vives? ¿Cuánto tiempo llevas viviendo en el país?Vivo en Palo Alto, California, desde hace casi 4 años y anteriormente viví en Ann Arbor, Michigan, por algo mas de dos años.
 
2. ¿Dónde investigas? ¿Qué estás investigando?
Trabajo en Stanford en el laboratorio del Dr. Robert Malenka en mecanismos moleculares de plasticidad sináptica.
 
3. ¿Qué es lo que más te gusta de tu centro de investigación? ¿Qué diferencias ves con el centro donde hiciste la tesis en España?
En mi opinión las ideas y la formación científica no son necesariamente mejores en EEUU. La mayor diferencia es que aquí los recursos y el acceso a nuevas tecnologías es muchísimo mayor. La principal ventaja de estar aquí es que el fomento de la investigación es una prioridad desde el punto de vista económico y político y en España es justo lo contrario.
 
4. ¿Qué es lo que más te gusta de la ciudad? ¿Y lo que menos?
San Francisco y la zona de la bahía es un lugar precioso en donde la urbanización aun no ha desplazado completamente a la naturaleza. La conservación del entorno natural es lo que mas me gusta de esta zona. Desde donde yo vivo, Palo Alto, son  como unos 40 minutos a San Francisco, así que no tengo mucho tiempo de disfrutar de la ciudad, pero cuando voy me recuerda mucho a Madrid. Palo Alto es un sitio tranquilo y seguro para vivir,…tal vez demasiado tranquilo.
 
5. ¿Qué es lo que más echas de menos de España?
No hay un día que pase sin acordarme de mi familia,…y del jamón serrano. También echo de menos la mayor accesibilidad a la cultura, aquí todos los museos y eventos culturales son muy caros y poco frecuentes en comparación con España y Europa en general.

El cerebro hecho arte: Elizabeth Jameson pone sus obras a la disposición de la SENC

DPP_0282


La artista norteamericana Elizabeth Jameson, especialista en convertir escáneres cerebrales en imágenes artísticas, pone sus obras a la disposición de la Sociedad Española de Neurociencia para su uso en publicaciones relevantes. Las obras de la artista pueden verse en una exposición permanente en el Instituto vasco de neurociencias en San Sebastián.

Especializada en neuroimagen, Elizabeth Jameson crea grabados e impresiones digitales basados en escáneres de resonancia magnética de su propio cerebro. En sus obras usa colores intensos que aportan a las estructuras anatómicas del cerebro una cualidad onírica. La intención del trabajo de Jameson es ‘revelar la humanidad que se esconde detrás de las imágenes clínicas’.

… Continue Reading

Brain-Machine interfaces: Interview to Professor Eilon Vaadia, Hebrew University of Jerusalem

braincinemaBig

 

 

Professor Eilon Vaadia, from the Hebrew University of Jerusalem will present his work at the FENS Forum in Barcelona. He will speak about CONTROLLING DYNAMICS BRAIN SIGNALS IN BRAIN MACHINE INTERFACE (BMI).

We asked him some questions about the symposium he will chair at the FENS congress and here are his answers:

What is the aim of the work presented in your symposium?

The main challenge of the work we do is to understand how the brain circuits, built of interconnected neurons, computes and control behavior. In particular we study how these network change during learning, how the networks generate memories and how we learn new sensorimotor skills, like playing the piano. Of special interest in this work is the work on brain machine interfaces where we can read brain electrical signals and via a computer perform tasks that the brain intends to perform.

 What are the significant data that will be announced?

The most significant data that I will present shows that we can use brain computer interfaces (BCIs)  to directly change the electrical signals of the brain and teach the brain to control artificial devices.

What is the importance and relevance of this work?

The work we do is highly significant for the basic understanding of the brain mechanisms and for clinical applications in neurological and psychiatric disorders.

Twitter

Radio SENC

Patrocinadores:

AdvertisementAdvertisementAdvertisementAdvertisement

European Journal of Neuroscience

AdvertisementAdvertisementAdvertisementAdvertisement